Los medios de comunicación nos dan hoy las claves para entender todo sobre los EREs, y ahora se comprende la forma de actuar los dos partidos que gobiernan en la mayoría de las instituciones.
Manuel Blanco, trabajador de la Agencia Idea copió las actas del Consejo Rector de dicha agencia que era la pagadora de los EREs y le pasó toda la documentación al PP, siempre según un diario de tirada nacional. Con posterioridad este trabajador es nombrado director de Mercasevilla, y se va desgranando toda la trama montada en torno a la gestión de los EREs.
Hasta aquí los hechos según un diario de tirada nacional, pero el fondo de todo este asunto es lo suficientemente grave para que empecemos a tomar en serio que hace falta una reforma profunda, tanto de las administraciones públicas como de la legislación, para facilitar la transparencia en las actividades públicas.
Sobre los EREs esperemos que la justicia pueda llegar al fondo del asunto, y depure las responsabilidades penales. Por otra parte, el 25M, los andaluces tienen en su mano la posibilidad de hacer pagar las responsabilidades políticas a esos otros que no vieron o no quisieron ver lo que pasaba en las instituciones que gobiernan.
Pero tampoco está clara la actuación del PP en todo este asunto. Al menos a mí me quedan muchas dudas. Es cierto que gracias al señor Blanco se ha descubierto toda esta trama, pero ¿por qué acudió al PP en lugar de a la Justicia, para denunciarlo? ¿Su nombramiento como director de Mercasevilla fue en pago al favor que le hizo al PP al entregarle los documentos?. ¿Mercadeó el PP con la documentación al darle el cargo al Sr. Blanco?
Si el PSOE ha actuado de forma totalmente reprobable, al no ser capaz de detectar lo que estaba pasando (y somos muy benevolentes), el PP tampoco ha actuado de la forma más conveniente. Ambos partidos se merecen un castigo por su forma de actuar, necesitamos otra forma de hacer política.
Hay muchas dudas que la Justicia tendrá que aclarar, pero de todo esto podemos sacar varias conclusiones aunque una de ellas está muy clara: Necesitamos urgentemente una ley de transparencia de verdad y cuando digo de verdad me refiero a que sea capaz de ejercer un verdadero control sobre todo lo relacionado con lo público.