DE AEROPUERTOS Y TRANVÍAS
Hoy hemos escuchado la noticia del cierre del aeropuerto de
Ciudad Real, apenas tres meses después
de su apertura. No es la única obra que se realiza para permanecer cerrada. En
Castellón tenemos otro aeropuerto que no llegó a abrir, en Jaén tenemos un
tranvía que tampoco ha llegado a funcionar y hoy mismo podemos leer en el diario
Jaén que el parque acuático que está a mitad de ejecución no se va a terminar
por no ser viable.
Siempre me he preguntado cómo pueden ocurrir casos de esta
naturaleza y no pasar nada. A nuestros dirigentes les encantan las obras de
elevado presupuesto aunque no tengan ninguna utilidad. Lo peor del caso es que
estas obras se clausuran y no pasa nada, nadie responde del despilfarro
mientras que el contribuyente tiene que saciar el ansia recaudatoria de la
administración, porque cuando falta dinero es más fácil estrujar al ciudadano
que desarrollar políticas de austeridad.
Cuando se proyecta una obra, y más de la naturaleza de las
descritas, se supone que debe de haber un estudio de viabilidad del proyecto y
en función de este, decidir si se lleva a cabo la ejecución de la obra. Si se
han realizado las obras con un estudio favorable de viabilidad lo normal es
pedir responsabilidad al técnico que ha hecho dicho estudio y que responda de
su trabajo, y si se realizó con un informe desfavorable habrá que pedirle
responsabilidad al que decidió la ejecución, en este caso al político.
En los casos expuestos nadie ha respondido a su
responsabilidad como técnico o como político, pero lo que está claro es que alguien
ha hecho algo mal y debe responder por ello, porque los ciudadanos sí que vamos
a responder a estos gastos con más impuestos.
Creo que ha llegado la hora de que en nuestra legislación se
recoja la responsabilidad para este tipo de acciones, de lo contrario podremos
pensar que los políticos sólo legislan para los ciudadanos y ellos siempre se
quedan al margen, sólo legislan para esquilmar al ciudadano y sus privilegios
siguen intactos. Hasta cuando tenemos que soportar todo esto. Dicen que el
pueblo es sabio, pero a los sabios no se les engaña.
Cristóbal